¡San Google contamina!
Ésta semana ha aparecido la noticia en los medios de comunicación. Un estudio de Harvard advierte que Google contamina. Pues Internet no es tan inocuo para el medio ambiente cómo la mayoría pensábamos. El doctor Alex Wissner-Gross, en cada búsqueda realizada en Google, se transmiten 7 gramos de Co2 (Dióxido de carbono) ya que sus servidores procesan cientos de miles de búsquedas cada día.
Google, se defiende afirmando que estas cifras no son reales. En su blog anuncia haber construido los centros de datos más energéticamente eficientes del mundo, consiguiendo que la cantidad de electricidad que se utiliza para cada búsqueda sea mínima. Muy por debajo de los 7 gramos.
¿Y los usuarios que debemos hacer? ¿Dejar de utilizar Google? ¿Dejar de utilizar electricidad para no contaminar? ¿Volver a las velas y a las máquinas de escribir? Personalmente creo, que hay cosas que no se pueden remediar, es el precio del avance tecnológico. Sí, que se debe tener en cuenta el reducir al máximo la contaminación, por supuesto. Y si es cierto lo que dice Google, pues genial. Nosotros, tenemos que creerlo o no. Lo que está claro, es que Google, es Google y es una herramienta indispensable para moverse por la red. Almenos, hasta el día de hoy y para mi.
Yo me considero defensora del ecologismo en su justa medida (sin caer en la obsesión ni el extremismo). Pero creo que se debería invertir el conocimiento y la inversión en investigación en hacer cumplir por ejemplo el tratado de Kyoto o en comercializar de manera masiva los automóviles ecológicos, o en fomentar y educar de manera seria en la cultura del reciclaje y un largo etcétera.
23 de Enero, 2009 - 8:17 pm
Estoy de acuerdo con las conclusiones. Incluso creo que no van a hacer falta incentivos. ¿Por qué? Porque la propia naturaleza penaliza el uso indiscriminado de la energía. Los recursos son limitiados. Si quemamos demasiada gasolina, esta sube y, por tanto, cogemos más el tren. Y así con todo.
25 de Enero, 2009 - 5:12 pm
Hola Alberto. Gracias por tu comentario. Tienes razón. A lo mejor la naturaleza es más sabia de lo que creemos…