Facebook puede ser peligroso…
Facebook es una red social que está en plena expansión en España. En otros países como Gran Bretaña o Estados Unidos ya hace tiempo que está mas que consolidado. De la misma manera que si la web de una empresa no existe en Google, podríamos decir que como ente individual, como persona, si no estás en Facebook, no existes.
La red social sirve para encontrar viejos amigos o no tan amigos, compañeros de escuela o de la Universidad de la que no sabías nada desde hace tiempo… Y resulta que con Facebook, puedes saber de sus vidas aún sin mediar una palabra. Puedes saber en qué trabajan, por dónde se mueven, puedes entrar en su intimidad mirando sus fotos, con quién se han casado… Hasta te puedes dar cuenta que tenéis amigos en común sin ni siquiera sospecharlo. Qué curioso… Se pueden crear grupos profesionales, grupos de fans, gruposo de ex-alumnos, experimentos de lo más rebuscados, grupos con objetivos absurdos, cualquiera puede acceder y hacer con Facebook casi lo que quiera, con una libertad casi ilimitada. Digo casi, por no ser tendenciosa.
Pero cuidado. La libertad y la transparencia se pueden aprovechar para otras finalidades insospechadas. En Estados Unidos, ya hace tiempo que muchas compañías, antes de contratar a alguien, miran su perfil en Facebook. Así, si el sujeto analizado publica su tendencias sexuales, religiosas, hace publicas sus fotos de borracheras o fiestas descontroladas a toda la comunidad, éste puede ser un filtro muy peligroso. Y esto, ya está llegando a aquí.
Hace poco, un amigo me contó, que en su empresa llamaron la atención a uno de los trabajadores por unas fotos que había publicado en Facebook en estado de embriaguez.
Mi consejo, no publiques fotos comprometedoras o si lo haces aplica un filtro para que puedas elegir quien las puede visualizar. Antes de agregar a un desconocido, asegúrate de que no sea un “espía”. Piensa si te conviene publicar tus tendencias sexuales o religiosas. A mi personalmente, no me importa, ya que si una empresa me discrimina por eso, a lo mejor no me interesa trabajar en ella. Aunque en los tiempos que corren a lo mejor me lo pensaría.
Lo que está claro, es que la teórica libertad de expresión que nos ofrece Internet puede ser aprovechada para discriminar, para seleccionar, para filtrar, para vigilar, sea por el objetivo que sea.
¿Estamos en un Gran Hermano virtual? ¿Nos observan? ¿Nos vigilan? ¿Podemos ser nominados?